Catedral de Viseu (Sé)

Visto desde lejos, el recorte de las torres de la catedral, es un punto de referencia para aquellos que visitan la ciudad de Viseu.

Visto desde lejos, el recorte de las torres de la catedral, es un punto de referencia para aquellos que visitan la ciudad de Viseu. La catedral actual se construyó junto a un primitivo templo suevo-visigodo que data probablemente del siglo X, cuando la ciudad fue la capital de un extenso territorio limitado por los ríos Douro (Duero) y Mondego. Sin embargo, fue durante el reinado de D. Afonso Henriques cuando la imponente catedral, símbolo de la historia de Viseu, comenzó a tomar forma.

Al llegar al atrio de la Sé (Catedral), el visitante se encuentra con la majestuosa fachada delimitada por dos robustos campanarios, uno de construcción medieval y otro reconstruido en el siglo XVII, después de haber sido derribado por un violento temporal. Entre ellos, se yergue el cuerpo central como un magistral retablo de piedra, registro sobre registro, donde se distribuyen seis nichos con las esculturas que representan a los cuatro Evangelistas, São Teotónio, patrón de la Catedral, y, coronando el conjunto, la Senhora da Assunção. En el centro, el portal de arco rebajado invita a entrar.

Aunque las grandes torres le den un aspecto de iglesia-fortaleza, la Catedral de Viseu vio como su estilo cambiaba profundamente a lo largo de los siglos, debido a diversas restauraciones y añadidos, lo que justifica la mezcla actual de elementos de diferentes épocas. Durante la época dorada que Viseu vivió durante el reinado del rey D. Dinis, a la que no fue ajena el enérgico obispo D. Egas, la catedral fue renovada, como lo sería nuevamente en la época manuelina, en que se llevaron a cabo obras de impresionante calidad estética. Quien, hoy, entra a través del portal, no puede dejar de maravillarse con las imponentes bóvedas que cubren el espacio desde la época del obispo D. Diogo Ortiz de Vilhena, obra realizada por uno de los arquitectos más consagrados de la época manuelina, João de Castilho. Siglos más tarde, ya en plena época barroca, el interior de la catedral volvió a renovar su aspecto, esta vez por medio de la magnificencia de la talla dorada, los paneles de azulejos, las pinturas figurativas, que se extendieron también al claustro y a la casa del cabildo. En el centro de la Beira, la Catedral de Viseu todavía se impone por su esplendor.

Horario
Días hábiles: 08H00 – 12H00 | 14H00 – 19H00
Fin de semana: 09H00 – 12H00 | 14H00 – 19H00
Cierra los jueves y sábados por la mañana

Adro da Sé3500-195 Viseu

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