Misterios de Pascua en Idanha-a-Nova

13.04.2019 21.04.2019

El ciclo de eventos de Semana Santa en el municipio de Idanha-a-Nova en la Región Centro de Portugal es rico en experiencias y tradiciones religiosas que tienen lugar durante la Cuaresma. Cada una de las pedanías del municipio de Idanha-a-Nova tiene sus propias celebraciones únicas.

Durante las cinco semanas de Cuaresma, la pedanía de Ladoeiro organiza procesiones que reúnen a mucha gente distinta todos los viernes.
La Bendición en el Domingo de Ramos antes de la Semana Santa adquiere un significado especial en la histórica aldea de Monsanto. Todos los hombres traen ramas, tradicionalmente preparadas por las mujeres. Las ramas son todas ramas grandes de olivo decoradas con flores, que traen a la Iglesia para que sean bendecidas. Después, dependiendo del sitio, se conservan las ramas. En Monsanto, hay gente que conserva las ramas durante un año, hasta el Miércoles de Ceniza, cuando se queman con las cenizas que se usan para marcar el día de inicio de la Cuaresma. Otros guardan una rama en pequeñas capillas, donde rezan sus oraciones durante el resto del año.

El Jueves Santo, los eventos principales de esta fecha tan señalada son la ceremonia de Lavado de pies y la Cena de los Doce. En las pedanías de Alcafozes y Segura, la ceremonia de Lavado de pies es llevada a cabo por el misericordioso. Típicamente, la parroquia preside la celebración de la Eucaristía de la Cena del Señor, pero no participa en el rito de lavado de pies, que es realizado por el misericordioso, una práctica única que probablemente proviene del período liberal en el que las ordenes religiosas se suspendieron y se persiguió al clero.

La Cena de los Doce es una recreación de la última cena. En la pedanía de Segura, uno de los platos para la cena es el pescado frito de río con puré de espinacas con hierbas amargas como guarnición. Es un plato delicioso en el que las hierbas amargas establecen una conexión entre el Éxodo y el hecho de que los judíos comieron hierbas amargas la noche anterior a su liberación de Egipto. Este elemento culinario también cobra sentido al tener en cuenta que esta región del país fue el hogar de una gran comunidad judía.

El Viernes Santo es uno de los días en los que la tradición y el tiempo de celebración de la Pasión de Cristo adquieren un significado especial en el municipio de Idanha-a-Nova. El funeral del Señor se lleva a cabo en todas las pedanías, y Monsanto alberga la notable ceremonia del Descenso de la Cruz. El silencio completo añade una belleza extraordinaria a la experiencia del descenso del cuerpo de Cristo, que es sacado de la cruz y colocado en un ataúd. Miembros de la Hermandad de la Merced retiran los clavos que lo sujetaban a la cruz, los envuelven muy bien en un paño blanco de lino y los depositan en el ataúd para continuar con la procesión. Esta ceremonia de descenso de la cruz se hace posible a través de una imagen cohesiva de Cristo, lo que le da un mayor nivel de realismo al momento.

Otra tradición conmovedora es el canto de Verónica, que se origina en la tradición de la mujer que limpió el rostro de Cristo y que vio su imagen en la tela que vestía. Cuando se canta este canto, se retira la tela, revelando finalmente el rostro de Cristo.

El Sábado Santo en Idanha-a-Nova, las multitudes se reúnen con sonajeros y silbatos, haciendo ruido para mostrar su alegría. Es una reacción que rompe con un largo período en el que solo se cantaban canciones religiosas, y que ahora han sido reemplazadas por ruidos y gritos de alegría. En este día, todos acuden a casa del sacerdote, quien arroja un total de 70 kilos de almendras a la multitud.

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