Muralla Romana de Viseu

Aunque la ciudad tiene sus orígenes en la época de los castros, fue la época romana la que otorgó a Viseu el protagonismo que merecía. Este crecimiento se entiende gracias a su posición de centralidad en relación al cruce de varios caminos romanos que recorrían la región. A partir del siglo I, según los historiadores, los romanos “le trazaron un perímetro” amurallado.

Aunque la ciudad tiene sus orígenes en la época de los castros, fue la época romana la que otorgó a Viseu el protagonismo que merecía. Este crecimiento se entiende gracias a su posición de centralidad en relación al cruce de varios caminos romanos que recorrían la región. A partir del siglo I, según los historiadores, los romanos “le trazaron un perímetro” amurallado. Dos siglos más tarde, las amenazas de los pueblos invasores obligaron a la reducción de la muralla con el objetivo de dotar a Viseu de una defensa más práctica. Se cree que son los vestigios de la muralla del siglo III los que, descubiertos la década pasada, se pueden apreciar hoy en día en las calles de la ciudad.

Un museo al aire libre

Cuando el Ayuntamiento comenzó la recalificación de la Rua Formosa, en 2004, no imaginaba la sorpresa que las obras llevarían a la ciudad de Viseu. El descubrimiento, en el subsuelo, de un importante tramo de muralla romana trajo un renovado aliento a la discusión sobre los orígenes remotos de la ciudad, que fue, hace dos mil años, un importante centro político, económico y militar. Además de la muralla, otros importantes hallazgos arqueológicos relacionados con la vida cotidiana de los antepasados de Viseu definieron la importancia de preservar este pedazo de historia. Después de todo, si la muralla no se puede llevar al museo, se puede llevar el museo a la muralla.

Así, al pasear por la calle Formosa no te sorprendas si ves en el suelo una placa de vidrio. Esta ventana abierta a la muralla romana es un proyecto del arquitecto Henrique Torres, que permitió llevar adelante la idea de convertir en museo el yacimiento arqueológico. El desafío es caminar sobre la placa de vidrio y apreciar la muralla y el torreón semicircular romanos, perfectamente conservados. Este museo al aire libre permite pasear por la ciudad moderna de Viseu con el pasado, literalmente, a los pies del visitante.

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