Trancoso

Trancoso es una clase de historia en piedra, manteniendo la solemnidad de la época medieval, en que el imponente castillo y sus quince torres protegían la frontera, y el aura de gloria por haber sido escenario de una valiente defensa de la independencia nacional.

Mirando por encima a las serranías de la Beira, Trancoso surge imponente a la sombra de su castillo. El centro histórico de la villa, rodeado de murallas, nos deja descubrir las fachadas de las casas antiguas, en las que regulares piedras de granito siguen el trazado sinuoso de las calles que se mantiene desde tiempos medievales.

De hecho, Trancoso fue una de las principales villas del Portugal medieval, dado que su localización estratégica era fundamental para la preservación de la independencia nacional y el mantenimiento de las fronteras. Con referencias existentes desde el año 960, era una de las muchas poblaciones con castillo pertenecientes a D. Chamôa Rodrigues, siendo foco de constantes disputas entre ejércitos cristianos y musulmanes en las décadas siguientes.

D. Afonso Henriques, conquistó definitivamente esta población de la Beira en el año 1160, dándole entonces carta foral. En los siglos siguientes, Trancoso conoció un periodo de gran desarrollo comercial y crecimiento de población, por lo que D. Dinis ordenó ampliar el perímetro de sus murallas. Con esta ampliación la villa sufrió una remodelación del trazado urbanístico y, más adelante, acogió la judería, que en el siglo XV era una de las más importantes de la región.

La importancia de la villa aumentó en mayo de 1385, durante los últimos meses de la crisis dinástica que arrastraba el país en una guerra desde 1383, cuando sirvió de escenario para un choque entre ejércitos señoriales que apoyaban al rey D. João I y tropas castellanas. Esta confrontación, que acabó en una memorable victoria militar para los portugueses, causó grandes pérdidas a los ejércitos castellanos, contribuyendo en gran medida a la contundente victoria de Aljubarrota.

Trancoso es una clase de historia en piedra, manteniendo la solemnidad de la época medieval, en que el imponente castillo y sus quince torres protegían la frontera, y el aura de gloria por haber sido escenario de una valiente defensa de la independencia nacional.

En Trancoso, no dejes de visitar:

  • El castillo y las murallas
  • El Recorrido Judaico y el Centro de Interpretación Judaico Isaac Cardoso
  • Las portas d’El Rei, do Carvalho y do Prado
  • La judería y la Casa do Gato Preto
  • El antiguo cuartel general de Beresford
Return to the top